Salva'm Bishop d'aquest desfici, del tumult al cor, o pitjor encara, de l'apatia que ve després de comprovar que ja hem fet tard, que ja el dia quedà darrere, que ni encara que volguera podria esbossar un somriure fals (mira: les restes del dia queden al piló de papers que no he llegit, als treballs que no he acabat, a la pantalla del televisor tota la vesprada encesa).
El tumulto en el corazón
continúa haciendo preguntas.
Y entonces se detiene e intenta responderlas,
todas en el mismo tono de voz.
Nadie podrá explicar la diferencia.
Nada inocentes, estas conversaciones comienzan
y después comprometen los sentidos,
sólo a medias.
Y después no hay elección,
y después no tiene sentido.
Hasta que un nombre
y todas sus connotaciones son lo mismo.
El tumulto en el corazón
continúa haciendo preguntas.
Y entonces se detiene e intenta responderlas,
todas en el mismo tono de voz.
Nadie podrá explicar la diferencia.
Nada inocentes, estas conversaciones comienzan
y después comprometen los sentidos,
sólo a medias.
Y después no hay elección,
y después no tiene sentido.
Hasta que un nombre
y todas sus connotaciones son lo mismo.
Las preguntas sin sentido que a veces no nos dejan dormir...
ResponEliminaSí.
ResponEliminaA mi d'este poema (o fragment d'un poema que té quatre parts, aquest es diu Conversación) m'agrada sobretot el vers: fins que un nom i les pròpies connotacions són el mateix.
Besos